Es un siete de septiembre en la Ciudad de México, estoy en el hotel IBIS de la Alameda, no escogí ese lugar porque estuviera bonito, aunque el lugar no es feo, sino porque uno de los hoteles más baratos que encontré en línea. El cuarto 628 me indica el recepcionista que me registra, me señala un pasillo que conduce a los elevadores, el elevador es estrecho, el lobby y todo el hotel es más funcional que lujoso, aunque es nuevo y tiene colores y estilos modernos, yo hubiera preferido el NH que estaba a media cuadra porque me gustaba su color blanco y su estilo más pulcro, pero una diferencia de 500 pesos me sentó las bases para la decisión.
En cuanto entro al cuarto me siento encerrado, es un espacio muy pequeño, es como todo en esta ciudad-pienso- espacios pequeños bien aprovechados, como un enjambre de abejas que se mueven funcionales en pequeños cajones... me quito la incómoda ropa de vestir y me visto unos pants; salgo a la Alameda, con dirección al teatro del IMSS que está del otro lado de la ciudad, están pasando las últimas funciones de "JOSEFA, El Musical", la quiero ver pero la zona me da miedo. "No me puedo atravesar la Alameda caminando a las diez de la noche" pienso y además el boleto no es tan barato como pensaba... no que estuviera caro, simplemente no tengo el dinero.
Me cruzo y me encierro en el Samborns a pasar la tarde y me agarra la noche, y de todos modos camino la Alameda de noche hasta mi hotel. Llego a mi cuarto y ya no me parece tan pequeño, me desnudo tirando mi ropa entre el escritorio y la cama, y me meto a la regadera, el baño si es pequeño, apenas y puedo moverme pero el agua cae de arriba y cae con mucha fuerza, así que perdono un poco la incomodidad de estar casi sin movimiento por el placer de sentir el chorro fuerte de agua caliente caer desde mi cabeza y llegar con la misma fuerza hasta mis pies.
Me tardo un buen en la regadera, y salgo en toalla mojando todo alrededor. Urgo un mi maleta y saco ropa interior limpia, ya me puse los pants de la pijama para ir a la Alameda, así que mientras me pongo una nueva playera decido si ponerme los pants para dormir o no, mi decisión se basa princialmente en la higiene que puede o no tener la sábana en la que me voy a meter, me meto a la cama sin pantalones, pero con una playera puesta, no tengo sueño pero no voy a prender la televisión porque me distrae y luego me quedo horas viendo algo y descanso poco, aunque estoy en la ciudad por motivos de trabajo he decidido que esa noche voy a entregarme un descanso reparador y voy a dormir todo lo que no he podido dormir en el mes.
Me pongo a limpiar el carrete de mi celular de fotos inútiles: pensamientos de buenos días, imagenes pixeladas con reflexiones, piolines animados con mensajes de buenos días, memes de diferentes temas, estoy cerca de terminar de limpiar el carrete y dejar solamente las fotos que quiero pasar después a mi computadora y decido que si no me acuesto pronto no voy a descansar lo que espero descansar, depronto escucho las dos paredes enfrente de mi hacer un sonido curioso, un leve tronido como si se estuvieran acomodando y segundos después el edificio empieza a moverse adelante y atrás, no tengo duda estoy en un temblor, ¡estoy en un temblor en plena Ciudad de México!
No entro en pánico pero no pienso con claridad, ¿me salgo así o me pongo el pants?... decido ponerme el pants pero para hacerlo tengo que voltear las piernas del pantalón... ¿las chanclas me las pongo?... ya vete no seas inconsciente... el edificio se sigue moviendo, a un ritmo lento pero son movimientos grandes, agarro mi cartera, mi celular y salgo con las chanclas en la mano, el pasillo está vacío pero el movimiento de vaiven acompasado no para... así que camino a la puerta de emergencia y empiezo a bajar las escaleras, una parte de mi cree que es probable que sea el único idiota que está bajando... tal vez todos ya están seguros y yo sigo aquí, pero bajo rápido... no me voy a morir aquí, pienso...sigo bajando, creo que voy bajando muy rápido pero peso 120 kilos, es probable que no... una mujer sale detrás de mi de la puerta del quinto piso y viene gritando, sus hijos vienen atrás muy despacio, los deja atrás como dos pisos y luego se para a gritarles que se apuren, mientras voy bajando a todo correr pienso que mi amiga Karla que me contó la anécdota de un hombre que se sentó en las escaleras de las Torres Gemelas y dijo que ya no bajaría más, que se daba por vencido...el edificio lo debe haber aplastado cuando colapsó... no voy a ser ese hombre, pienso y sigo bajando, pero tampoco salto ni hago tonterías, porque me da oso, o porque no me quiero lastimar o no sé porqué... el edificio no se va a caer, pienso adentro de mi... llego al primer piso y pienso que ya me salvé... pero todavía me falta un piso y sigo bajando, una señora mucho más gorda que yo -o eso pienso- va muy lenta delante de mi- me orillo para que pase la histérica que ya me viene gritando ahora a mi que me apure- finalmente llego a la puerta y corroa la salida, el policía está reteniendo la puerta de cristal, todavía se mueve el piso, salgo y me pongo las chanclas sin aún salir del espectro del edificio -probablemente eso es lo más peligroso que hago porque me detengo justo debajo de ventanas y cornisas- y luego atravieso la calle y me coloco en una delgada linea de concreto que sirve de protector para el metrobus.
La calle está a oscuras, la gente ha salido del metro y de los establecimientos, es menos de la que imaginaba, pero toda la gente del hotel está aquí afuera conmigo, algunos hombres sin camisa, otros en shorts, ropas muy ligeras... una pareja de extranjeros rubios trae dos pequeños uno de unos dos años y el otro un bebé envuelto en un sarape grande, hay unos musicos que bajaron con todo y su instrumento, no va a servir el whatss app así que pongo "estoy bien", en mi face para que lo vea mi familia, tomo un video para instagram de la gente afuera y las luces de la calle apagadas, pero estoy tan nervioso que se me borra antes de subirlo, no me doy cuenta pienso que es el Instagram que falla, escribo en el whatss para que mi familia me diga que está bien, empiezan a subir los primeros "¿Tembló?" y "Tembló" y uno que otro "¿Todos bien?"... mi mamá me contesta finalmente el teléfono, están todos bien. Luego me empiezan a entrar mensajes de voz por whatssapp y mi esposa me avisa que el temblor terminó antes de que pudiera despertar a mis hijos... esperamos una hora antes de poder subir a nuestros cuartos. Me siento en el camellón unos minutos, el tráfico empieza poco a poco a normalizarse, la luz regresa a las calles, pasan helicópteros varias veces por encima de nosotros y se escucha el pasar de las sirenas a lo lejos.
Finalmente nos avisan que podemos regresar a nuestros cuartos, pero el sueño se ha escapado, prendo la televisión y escucho varias buenas noticias, se dice que es un temblor de mucho mayor intensidad que el temblor del 85, se anuncia con mucha celebración un saldo blanco en la ciudad de México, las redes sociales: el facebook, el Twitter, el Instagram celebran con MEMES y chistes que todo esté bien, mi carrete de fotos se vuelve a llenar de fotos con chistes que me mandan por whatsapp, la noche se vuelve una temerosa fiesta, "ahora por culpa del temblor mis vecinos ya saben que duermo con la camiseta de Morena" dicen unos "Se tomó muy en serio eso de retiembla en su centro la tierra" dicen otros.
Yo ya no logro dormir tan en paz como había pensado... dejo la televisión prendida mientras intento conciliar el sueño, finalmente llega el momento... Al otro día todos comentan sobre el temblor, en dónde estaban cómo salieron corriendo, las anécdotas con finales felices se vuelven comunes en whatss y en la vida diaria... No ha pasado nada.
Algunos días después celebramos en todas las casas del País el Inicio de la Independencia. Esta noche, como cada 16 de septiembre, nos reunimos en la casa de mis papás para celebrar el grito. A las nueve de la noche en punto, apenas acabo de llegar a la cena cuando el Sky Alert de mi papá empieza a sonar "SISMO DETECTADO"... "SISMO DETECTADO".... "INTENSIDAD FUERTE"... luego anuncia un segundo y hasta un tercer sismo... después de los micro segundos de silencio que preceden a un augurio de esa naturaleza empezamos a caminar hacia la escalera para salir de la casa. "Niños"... empiezo a llamar a mis hijos sin decir más para no asustarlos "niños vengan por favor".... Mi hija aparece al fondo del pasillo jugando con unas maracas, mi sobrino tocando una trompetilla "¡¿Porqué no obedecen?. ¡Les estoy llamando! que vengan para acá". Mi papá me calma, mi hija me voltea a ver como diciendo "mi papá ya está bien loco"... el SISMO nunca llega.
Mi tio en el altavoz del whatssapp dice que es un SISMO fuerte, que estemos prevenidos, pero no se siente nada...no es necesario bajar corriendo a la salida de la casa. Minutos después SKYALERT pide una disculpa por el mensaje que se "soltó" por error: "Las alertas que se acaban de mandar son del ejercicio del simuladro del próximo martes. Una sincersa disculpa"... "Entre que no funciona la alerta cuando debe, y ustedes no avisan que va a ser simulacro" twitea Catón, "Nunca había cerrado el Xvideos tan rápido" dice un twitero... "no mamen avisen uno sale con el pambazo en una mano y un tequila en la otra a la calle nada más para dar risa a los vecinos"..."jajaja yo no sabía que agarrar, si a la comida o a los niños"..."con todo respeto chinguen a su madre"...
La noche de fiesta nos hace olvidar el incidente, los juegos pirótecnicos del Cerro de Loreto que desde que era niño se ven a través de la ventana de la sala de mi casa nos hacen olvidar la anécdota, el pozole y las chalupas terminan de matar el recuerdo.
Entre ese 15 de septiembre y el martes escucho que alguien me cuenta que en youtube hay alguien que dice que el temblor de hace unos días es solo un pequeño temblor, que está por venir uno trepidatorio en Puebla. Me asusta la idea pero también me parece absurdo, apocalíptico, irreal y hasta "jalado" que alguien prevenga de un segundo trepidatorio en Puebla, "con el del '99 ya tuvimos" pienso.
El martes siguiente me pregunto si en el espacio cultural que dirijo no deberíamos hacer un simulacro, como todos los espacios públicos a las once de la noche; pero el maestro que va a dar taller a los alumnos de la mañana llega una hora más tarde y yo tengo que resolver ponerlos a todos a hacer su examen mensual, así que no me acuerdo de hacer el simulacro "ya no hicimos el simulacro, en un temblor no vamos a saber qué hacer" le digo en tono de broma a uno de los alumnos.
El maestro llega rayando las once y yo tengo que llegar a las once a una de las Universidades en donde doy clase, salgo a las once y hoy el tráfico es inusual y caótico, jhago 40 minutos a mi destino. Mis alumnos me aplauden en tono de sorna cuando llego, las clases las doy en un sótano debajo del gimnasio en donde practican artes circenses mis alumnos, el sótano, aunque sólido, es un salón olvidado al fondo del edificio, rodeado de otras construcciones en obra negra.
Termina mi clase y salgo al edificio central, pongo mi huella en el checador y decido entre dos rutas: me voy hacia la salida o bajo a orinar, tengo que apurarme a la 1:30 tengo una cita en una escuela a la que le vamos a vender un proyecto.
Decido bajar rápido al baño, son pasadas la 1:10, voy a llegar un poco tarde pienso, de cualquier manera ha sido un día caótico. Reviso en mi celular la fotografía de una actriz que me hace llegar fotos para que hagamos publicidad de su función el jueves que viene, estoy caminando por un pasillo cerca de las escaleras que bajan a un pequeño patio, y entonces se siente el primer tremor, los vidrios rechinan, el piso debajo de mi brinca, brinca muy violento, se sacude con mucha furia.
"No puede ser otro trepidatorio, no es lógico" pienso "¿otro temblor el mismo día? no, no puede ser"... el tremor no para y me confirma "si es un temblor", ¡no puede ser que otra vez me toque en un lugar inseguro"... pienso...
Bajo corriendo las escaleras y me coloco junto a un maestro que nos avisa que nos congreguemos ahí, yo miro arriba y me veo rodeado de edificios que se mueven arriba y abajo, vidrios que crujen, el piso se mueve violento, tengo que hacer un pie atrás para no caerme encima de los que tengo alrededor.
Empiezo a rezar el Ave María, lo hago en silencio para no incomodar a nadie, una maestra llora agarrada del profesor que nos ha dicho en donde pararnos, todos volteamos a ver hacia arriba esperando que el edificio no se nos venga encima... tarda demasiado, es muy largo, y es muy intenso... finalmente para, respiramos poquito, nos gritan que salgamos corriendo, corro hacia la salida o eso trato, pero también quiero saber cómo está mi esposa...saco mi celular, me gritan que corra, corro... me espanto cuando miro que observan una pequeña grieta en la pared... salgo y veo el Popocatépetl con una enorme fumarola rosa sobre él.
No pienso claro, veo a dos alumnos, les pregunto si están bien, veo al director que me da algunas instrucciones... luego decido irme... voy a llamar a mi familia.
Uno de mis primos dice que en la Ciudad de México se cayeron edificios... cuando atravieso la ciudad decido no ir a mi cita de 1:30, estoy nervioso porque mi esposa no me contesta, voy por mis hijos... La gente en el whatss pregunta si estamos bien, esta vez no hay tanta fiesta, el susto fue más grande, me manda mi papá una imagen de Twitter del Templo de San Francisco, se le cayó una cúpula de una de sus torres.
La fila para llegar a la escuela de mis hijos es larga "las malas noticias corren pronto" me digo y me relajo, mi esposa sigue sin contestar el teléfono... se empieza a leer en whatss que pasaron cosas, de todos modos la comunicación es muy itnermitente, piden que no subamos fotos ni videos para no saturar las redes, porque hay edificios derrumbados y hay gente que necesita ayuda.
Mis hijos están bien en el colegio, tengo un poco de ganas de llorar, pero me las aguanto, los veo y los abrazo y nos vamos juntos a casa... no saben que su mamá no contesta todavía. Unos diez minutos después de iniciar el camino a casa mi esposa finalmente me llama, se había quedado sin pila.
A uno le tocó ver todo desde abajo porque estaba en Educación Física, una de ellos se rasgó la playera y vio que caía yeso del techo... el otro vió a una mujer caérse en la calle.. fue una sacudida muy fuerte, mi esposa llega a la casa, estamos juntos... quiero ir a comer a un restaurante, aprovechando que todo se ha suspendido... todavía no entiendo la magnitud... sigo viendo las noticias.
"Están asaltando en la Atlixcáyotl a los automóviles porque no hay paso rápido hacia Puebla" leo en el Facebook "Están asaltando en Zavaleta y en Camino Real porque no hay policías"... entiendo la situación, estamos en un estado de miedo y anarquía.
Se abre un albergue en el Centro Expositor, el Facebook empieza a llenarse de mensajes de ayuda, fotos de gente desaparecida, solicitudes de apoyo de un lado y de otro, "estoy en este lugar... necesitamos esto"... "Estoy aquí... hacen falta..." la ayuda llega a mares, el País se enciende en una extraña sintonía de ayuda, los jóvenes reaccionan y salen a la calle a sacar sobrevivientes, a ver qué se necesita, a ayudar a quién lo necesite.
Duermo con miedo, hasta las tres de la mañana, nos avisan que no habrá escuelas hasta nuevo aviso, tampoco hay mucho que hacer en el trabajo, muchos han cerrado. Leo en Facebook la publicación de un ex alumno "Tengo dos manos y ganas de ayudar, a dónde voy"... una amiga "Necesitamos medicinas en el Centro de Acopio del Centro Expositor"... alguien pregunta "¿Quién va conmigo a remover escombros en Atlixco?".... "Voy a llevar ayuda a Metepec".
Por cinco días, mi País vive una historia sui generis, un capítulo extraño y nuevo, miro muchachos que nunca imaginé ir a los pueblos a entregar cosas, o a trabajar con la pala... miro chavos en los Centros de Acopio, miro a la gente hacer algo por los demás. Y me siento con miedo, con un poco de tristeza en el fondo pero con la alegría de mirar que la juventud en mi País está despierta.



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